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lunes, 19 de junio de 2017

Ben Magec-Ecologistas en Acción considera desproporcionado para un Parque Natural el reasfaltado de la pista de acceso a Tamadaba y la construcción de un mirador

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La federación sostiene que las obras de asfaltado de Medio Ambiente y el proyecto de mirador de Política Territorial supondrán aumentar, de manera irresponsable, la presión de visitantes  sobre un espacio muy sensible al facilitar el acceso en coche, como ya está ocurriendo en el Roque Nublo.

Tras la polémica suscitada por  las obras para la mejora del acceso de la carretera que va hacia los Llanos de la Mimbre en el Parque Natural de Tamadaba, integrantes de Ben Magec- EeA se acercaron ayer jueves a evaluar la situación in situ y constataron que:
En primer lugar la obra de asfaltado que está realizando la empresa Félix Santiago Melián carece del cartel de obra obligatorio. La información precisa no aparece en ninguna parte del recorrido, lo cual nos lleva a preguntarnos si las mismas cuentan o no con autorización. 
Para hacer la modificación de esta “vía preferente de peatones”, con velocidad máxima de 20km/h, según se aprecia en la señal situada a la entrada de la carretera, mediante su asfaltado e instalación de grandes cunetas de hormigón, se han talado más de 20 pinos canarios (no 3 como el Consejero de Medio Ambiente ha afirmado), algunos de grandes dimensiones, tal vez centenarios, que pueden verse en el recorrido, y otros que ya han quedado sepultados bajo el cemento. Además de eliminar otras especies que forman parte del ecosistema natural como brezos, escobones o granadillos.
- Por otro lado detectamos cerca de la zona de acampada de los Llanos de La Mimbre, junto al lugar donde Política Territorial pretende instalar un mirador artificial, un área de pinar natural donde se han talado un gran número de pinos canarios de grandes dimensiones y cuyos troncos son visibles aún en el lugar. Al igual que en el caso de la carretera está intervención no cuenta con ningún cartel informativo, por lo que desconocemos si carece o no de autorización.
Partiendo de estos datos ¿por qué se ha intervenido con técnicas y materiales usados en carreteras convencionales como reasfaltado e instalación de cunetas de hormigón, facilitando e incentivando el acceso de transporte privado, en una vía preferente para peatones, dentro de un espacio que cuenta con tres figuras de protección: Parque Natural, ZEPA y ZEC y que se encuentra dentro de la Reserva de la Biosfera y del espacio propuesto a UNESCO como Patrimonio Mundial? Creemos que existen otros firmes, como el que se instaló en la carretera que va de Morro Santiago al Canalizo (cerca de la presa de Chira), que son más respetuosos con el medio y pueden ayudar a disuadir el uso del vehículo privado dentro del Parque Natural.
Por otro lado hay que preguntarse: ¿con qué objetivo se está remodelando esta carretera con hormigón y asfalto, ampliándose su anchura y talando decenas de pinos? No estamos por la labor de creernos el único argumento expuesto por la administración que es “la mejora del acceso y seguridad al área recreativa y de acampada. De hecho, no es casualidad, que pocos pasos más adelante exista ya un proyecto de mirador, dependiente de la consejería de Política Territorial, que tiene como objetivo  ‘que sea una zona de disfrute y ocio, añadido al valor que tiene el lugar”.
El lugar elegido para la construcción del mirador artificial es el mirador natural de los Llanos de la Mimbre, donde hemos constatado con asombro, como se han talado numerosos ejemplares de grandes pinos canarios naturales.  De hecho, aún se pueden ver  los grandes troncos que no han sido ni siquiera retirados, lo cual implica una grave irresponsabilidad con respecto a los incendios. Ante esta situación, desde Ben Magec-EaA nos preguntamos: 
¿Bajo qué proyecto está justificada la tala de éstos árboles? ¿Dónde está el informe técnico que avale dicha tala y qué órgano institucional da la orden de talarlos?
¿Existe el proyecto de ejecución de dicho mirador e informes técnicos y de impacto que lo avalen?
¿Qué sentido tiene arreglar esta carretera con tratamiento de autopista si lo único que va a generar es una masificación del espacio, como ya ha quedado comprobado en el acceso al Roque Nublo?
¿Qué sentido tiene talar pinos canarios, en medio de un pinar emblemático y protegido, siendo éste el pulmón de Gran Canaria, para hacer un mirador (con previa tala de pinos para su construcción ) y que tiene como principal elemento y atractivo para el local o el visitante, el propio pinar?
Por todo ello, Ben Magec- EeA considera que las obras de la carretera que da acceso al área recreativa del Tamadaba y la construcción del mirador son desproporcionadas. Que un Espacio Natural Protegido como es éste reciba el mismo trato que una carretera convencional, sellado de asfalto y hormigón y mirador a pie de coche, nos parece descabellado, desproporcionado y carente de sensibilidad por el espacio. 
Consideramos que la capacidad de carga de estos espacios naturales protegidos debe regularse, y no ceñirse sólo al área recreativa, por lo que a la hora de hacer proyectos de mejora de accesos en carretera u otros proyectos enmarcados en el mismo, deben tener en cuenta las consecuencias y afectaciones: hablamos de masificación, de entrada libre de vehículos, de aumento de velocidad en zonas de transeúntes locales o visitantes. 
“Entra usted en un espacio natural protegido” podemos leer en algunos carteles del Tamadaba. Eso implica que es un espacio libre de contaminación, que se viene a descansar, a distenderse, a caminar, a realizar deporte, a estar... Un lugar de encuentro de fauna, flora y seres humanos donde el tiempo está para disfrutarlo, no para ocuparlo con el ritmo que se lleva en la ciudad. El vehículo privado debe quedar en un segundo lugar, y los privilegios a éste también. Por tanto entendemos que el mirador natural ya existe, y que no se necesita ni seguir talando árboles ni generar uno artificial. 
Las personas que van a Tamadaba lo admiran por su belleza natural, no porque haya tablones de madera indicando que “aquí puedes ver algo”. Si estas actuaciones se realizan para “atraer al turismo”, se equivocan de planteamiento. El Parque Natural de Tamadaba no es un lugar de explotación para la masificación turística. Los defensores de este proyecto de mirador artificial dicen que  “hay que poner en valor este espacio”. Cabría preguntarse si con “poner en valor” se refieren a seguir cosificando el entorno natural, y con ello obtener beneficios económicos a costa de seguir construyendo (con materiales naturales o cemento) en espacios naturales. El valor del espacio  pasa por reconocer su riqueza natural  y protegerla.  El turista que llega a Tamadaba reconoce la belleza del lugar: el propio espacio es un mirador de 360 grados. Las personas locales lo queremos disfrutar libre de intervenciones de cemento y tala innecesaria de árboles. Cuidar al turista sí, pero también a nosotras mismas y a este pulmón verde que nos rodea.
Por ello llamamos a una reflexión seria y participada a la hora de intervenir en áreas protegidas y reconocidas internacionalmente tanto a Medio Ambiente como a Política Territorial evitando y no fomentando la llegada masiva de visitantes como sucede en el Roque Nublo.

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